El zen en el arte del surf

Surf o no surf, esa es la cuestión.

O es una de las cuestiones.

Cuando se trata de surfear, si bien cada ola es única e irrepetible, las posibilidades son siempre infinitas.

Los amigos, la playa, el mar.

El sol, las olas, la danza del universo manifestándose en todo su esplendor.

Para quien tiene ojos para ver y oídos para escuchar, el zen se manifiesta en todo momento y en todo lo que existe.

Es probable que también lo haga en lo que no existe, pero si vamos tan profundo nos veremos obligados a especular y no podremos surfear.

En el ikebana, el tiro con arco y otras artes en donde el zen ha encontrado un terreno fértil para expresarse, podemos ver con claridad la importancia de la presencia total en el momento presente a la hora de producir un resultado perfecto -independientemente de que se dé o no en el blanco-.


En el surf esto es aún más evidente.

Es esta ola, es aquí y ahora.

No hay tiempo para pensar.


Si bien todo ocurre en el presente, es imprescindible estar Bien Entrenado

Es necesario prepararse de la mejor manera posible para poder experimentar a fondo toda la magia y la belleza de una ola perfecta.








Entradas populares