En las garras de un amor de Power Point
disolviéndome lentamente en la gripe lenta y austral de este crepúsculo campestre, me siento eterno por última vez mientras los tentáculos invisibles de antiguos pulpos fluorescentes me mantienen atornillado a los últimos pájaros de la tarde (y al gato al que nunca me atreví a llamar mío, porque sé desde el primer momento que no somos ni sho del ni el demi (moore).) el gato quiere caminar sobre el teclado. lo dejo aaama´~odsvaamafda[ a[pjajdg[ [[[[ginjsg[[msf[smf[s lo saco. ke kamine en otra parte. ahora kiero escribir. está bien respetar al otro pero no hay que exagerar. el también me tiene ke respetar. después de todo le doy de comer lo acarricio y hasta le saqué tres garrapata de los testículos. después le puse la pipeta y ahora no tiene más. *** vamos por partes. la introducción anterior la escribí justo antes de ir a comer. Ahora que comí y me enfrenté a varias situaciones insensatas que en nada se relacionan a los motivos por los cuales había decidido volver a teclear (o al menos...