La estrategia del conejo
Creo que lo más natural es que escriba en el español de Argentina, el país en donde nací y fui criado. Si me aventurara a hacerlo en esperanto, podría enfrentarme a limitaciones estilísticas que creo haber superado en la lengua de Karina Jelinek y Pablo Echarri. El inglés se me ha mostrado por lo general esquivo. Lo único que consigo al intentar usarlo son productos intelectuales de la más previsible invisibilidad. El topo nunca llega a la madriguera en esos intentos fallidos de expresión en la lengua de Cameron Díaz y Alfred Hitchcock. El portugués, al menos en mi modesta opinión — que entiendo es totalmente parcial y favorable sin justificación alguna a mi visión positiva de mi mismo — , se ha mostrado muy benigno a la hora de canalizar líneas efervescentes pero tímidas, a veces, por temor a que la ignorancia del sistema de expresión lusitano, si se me permite usar una palabra cuyo significado y origen apenas intuyo, por no decir desconozco, lo que...