Finjo, luego existo
— Ricardo, ahora que nos separamos, te voy a decir algo: fingí el noventa por ciento de los orgasmos. — Ana, te agradezco la sinceridad, aunque ahora que nos separamos me parece no hacía falta. — Sí que hacía falta. Es importante que lo sepas para que te esfuerces más... por si alguna vez tenés otra pareja. — Bueno, entonces creo que también es importante que sepas que yo fingí el noventa por ciento del amor... por si alguna vez tenés otra pareja. — Eso es ridículo, Ricardo. Si no me querías, ¿ para qué estabas conmigo? Además, te aviso que ya tengo otra pareja... — Ana, yo no soy crítico de arte... tu nivel de actuación me hizo creer el cien por ciento de los orgasmos. Y eso no me lo quita nadie... — Te estoy diciendo que fueron mentira... — Como primera medida, te recuerdo que para mí la compasión siempre fue un valor superior a la verdad. El hecho de que me vengas a decir esto ahora no hace más que hacerme sentir pena por quien sea que te acompañe. En cuanto ...