El lenguaje como fuente de toda perversidad
Los leones no son crueles. No les da el cerebro para eso. Cuando tienen hambre, siguiendo su instinto, se lanzan sobre cualquier cosa comestible que encuentren, la matan en el menor tiempo posible, y satisfacen su apetito. Punto. Nunca se les ocurriría torturar a un venado o hacer un experimento con un ciervo. La naturaleza no los dotó con una herramienta que les permita ni siquiera pensar en esas cosas. A nosotros sí. Tenemos un cerebro premium . (Por lo menos para los estándares de la Tierra). Gracias a las maravillosas capacidades de nuestro magnífico cerebro, desarrollamos el lenguaje. En un principio, imagino que sería simple, sin muchos refinamientos. Peligro, comida, casa, sexo. Lo básico. Un gruñido, peligro. Tres, sexo. Uno largo, casa. Dos, comida. Poco a poco, así como en todo tenemos la tendencia a tratar de mejorar en la medida de lo posible, se habrán ido desarrollado las formas de comunicación hasta llegar a los adjetivos, los adverbios y los...