Carta de un obrero de la construcción a una modelo de ropa interior
Querida Candice, no nos conocemos y es muy probable que no nos conozcamos nunca. En la billetera tengo tu foto. Muchos billetes no tengo, pero tu foto me hace sentir millonario. Desde mi punto de vista, sos la mujer más hermosa del mundo. Desde el tuyo, imagino que no existo. Si tengo suerte, y estás leyendo estas palabras, soy un admirador más. Hasta hace cinco minutos, pensaba que nuestro amor era imposible. Ahora medio que también, pero por alguna razón me siento más audaz y por eso me animé a escribirte estas palabras. Tenés 20 años, trabajás como ángel de Victoria's Secret, hacés películas, hablás cuatro idiomas, estudiás administración de empresas, ya tenés en el banco más dinero ahorrado de lo que yo ganaría si viviera 10.000 años y estás de novia con un exitoso empresario multimillonario. Yo tengo 63, me levanto todos los días a las cinco de la mañana, tomo tres colectivos y me paso el día en alguna obra. Vuelvo de noche, cansado. Mi señora, que también está ca...