Los libros de la buena memoria
Julio — conocido entre sus amigos como "El Príncipe", debido al poquísimo interés que demostraba por realizar cualquier tipo de tarea — , la amó en silencio. La primera vez que la vio, fue en televisión. Ella estaba siendo consultada en un programa de variedades en el que se discutía si las personas de ahora leían más o menos que antes de que apareciera Internet. En cuanto la vio, Julio se convenció de que pertenecía a una especie mutante que con su sola presencia demostraba la existencia de un poder superior. Supo que, además de ser extraordinariamente bella, era bibliotecaria y se llamaba Sandra. Impulsado por una pasión ardiente, consiguió vencer su inercia existencial y empezó a desplazarse todos los días hasta el edificio en donde ella trabajaba. Después de mirarla de lejos durante meses, tratando de evitar que alguien sospechara que tenía objetivos que nada tenían que ver con la búsqueda del conocimiento, se animó a pedirle un libro. Ella lo trató co...