Tócala de nuevo, Sam
Son pocas las personas que disfrutan viajando en un colectivo lleno, y hasta los adolescentes más entusiasmados sienten la necesidad de salir del boliche cuando pierden la capacidad de moverse de manera independiente. En un estadio, pasa lo mismo. Una cosa es el estímulo que puede provocar la sensación de creer pertenecer a una tribu urbana y otra sentir a alguien poniéndote un codo en la cara cuando come un pancho. Con esto te quiero decir que hasta las personas menos territoriales tienen una consciencia instintiva de querer proteger su cuerpo contra las amenazas externas. Dos personas pueden discutir por horas. Ahora, cuando a uno se le ocurre agarrarle el brazo a otro, ahí parece que se hubiera tirado una bomba atómica y se hubiera entrado en el terreno del "vale todo". Juan me dijo que la película Granizo es muy mala y a mi me gustó. Nos despedimos y cada uno se fue pensando que el otro no sabe nada de cine. Juan me pegó un martillazo en el dedo, yo le respondí con una p...