Whisky - El guardián de la frontera
Estoy siendo destilado como un whisky, lentamente. El jefe de la destilería es el tiempo, ese carabinero insensible que tira plim plam plim y transforma los patitos, uno a uno, en arena movediza. Necesito atravesar las nubes que se formaron durante este proceso alquímico. Son impulsos eléctricos de una selección de hard rock que no sé si me molesta o me encanta. Espero que no sean las dos cosas juntas, porque si así fuera tendría que aceptar que tengo algunos rasgos masoquistas, o por lo menos trotskistas, maquinistas, peronistas, u otros. Vamos por partes. Hoy recibí la segunda dosis de la vacuna AstraZeneca. Fue hace más o menos diez horas. Cuando me dieron la primera, a las doce horas sentí unos escalofríos. Hoy, todavía nada. Tal vez porque todavía no pasaron diez horas, o tal vez porque pensando pensando me acordé que todos vamos a morir, que no tiene mucho sentido andar enemistados, alimentando rencores que nacieron vaya uno a saber por qué... y en e...