El origen del asunto - Preguntas para hacerse después de almorzar
La primera pregunta que podríamos hacernos es si tiene un origen o no. Esta pregunta ya desafía todo lo que damos por supuesto porque para nuestro cerebro maravilloso, o para nuestra mente, si te gusta más hablar de mente, demente, o de menta, todo lo que es tuvo un origen y está condenado a tener un fin. El asunto es que si profundizamos un poco nos damos cuenta de que es muy difícil, por no decir imposible, llegar al origen de un rulero, una planta o un saco. Uno puede saber cuando algo fue fabricado, o cuando creció, etcétera, pero en el fondo es como el huevo y la gallina, de dónde vino el material para fabricarlo, y de dónde la máquina, y de dónde el obrero, la semilla. Como esta pregunta no la podemos contestar, pasamos a la segunda. Si en esta prueba nos sacamos un cuatro, somos afortunados. La segunda es si vale la pena o si es necesario saber cuál es el origen del asunto. Uno puede usar su teléfono celular con la destreza de un adolescente y no tener ni idea de cómo...