Las pantuflas diabólicas
Cuando Leonardo Asmodeo consiguió finalmente publicar su novela "Las Pantuflas Diabólicas", en los planos etéricos se produjo un gran revuelo. En el denso universo de la materia, por el contrario, la repercusión fue mínima. Había tenido que vender su Ford Fiesta modelo 76 para poder pagar por la diagramación e impresión de las dos mil copias que había encargado mientras estaba en un estado de conciencia alterada. Por eso estaba en el colectivo, tratando de vender alguna, cuando vislumbró la idea que habría de cambiar el curso de su vida para siempre. La idea era tan osada, tan audaz, que, aunque lo entusiasmara, casi no podía aceptarla. Parecía venir de un lugar que él no se habría atrevido a explorar ni siquiera en sueños. La idea le decía que debía enamorar ni más ni menos que a Meridiana Gomory, la heredera al trono de un imperio comercial que se había construído con base en el gran éxito de ventas de los calzados Gomory, símbolo de elegancia y buen gusto en vari...