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Mostrando las entradas con la etiqueta Relaciones

¿Quién saca a pasear a quién? El día que mi perro tomó el control

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El humor suele ser la puerta de entrada más directa para las verdades incómodas. Hace poco compartí en mi canal de YouTube, Activación Cuántica , un video corto que nos hace reír, pero que también esconde un espejo psicológico maravilloso sobre nuestras relaciones. En el Short, un perro le lleva la correa a su dueño. Acto seguido, los roles se invierten de forma literal: el humano se pone en cuatro patas y el perro, caminando erguido en dos patas, lo lleva a pasear por la calle. El título lo dice todo: POV: tu perro es el que manda . Si aún no lo viste, te invito a disfrutar de este divertido momento antes de profundizar en lo que este juego de roles nos viene a enseñar: El espejo de cuatro patas: ¿Liderazgo o apego? Más allá de la genialidad del video y de lo tierno del momento, la escena nos invita a una profunda autoindagación . En el mundo del desarrollo personal, solemos decir que nuestras relaciones externas reflejan dinámicas internas. Y la relación con nuestras mascotas no es l...

El amor en la Zona de Confort - Por qué es tan difícil salir

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En sólo dos meses ya nos habíamos acostumbrado a dormir juntos. Si bien no nos llamábamos "amor", creo que conseguíamos viajar por el superpoblado espacio de la rutina y el aburrimiento con bastante dignidad. Claro, si hubiéramos sido un poco más exigentes, hubiéramos escuchado esa pequeña voz que nos recordaba que estábamos juntos apenas porque para los dos sería peor no tener quién nos enjabonara la espalda, pero el asunto es que como preferíamos no escucharla nos sentíamos y parecíamos una pareja normal. Eso era mucho más de lo que habíamos tenido en los últimos años, así que no nos quejábamos. Lo que desató la tormenta fue algo ridículo. Estábamos desayunando. En el momento en que fui a untar una tostada con queso crema —después de haber leído en voz alta un capítulo particularmente largo del Curso de Milagros, costumbre que yo había aceptado sólo para darle el gusto—, me dijo que yo comía mucho queso y que a ella el dinero no se lo regalaba nadie, que toda su v...

Separarse sin destruirse: cuando una relación termina, pero el respeto puede quedarse

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Hay parejas que terminan por una gran traición. Otras, simplemente, se desgastan. No hubo un momento exacto. No explotó nada. Solo llegó un día en que ambos entendieron que seguir juntos requería más esfuerzo que amor. Y aunque aceptar eso duele, también puede ser una forma de honestidad. Porque no todas las separaciones nacen del odio. Muchas nacen del cansancio. El problema no siempre es la falta de amor A veces las personas se quieren, pero ya no saben convivir. Discuten por todo. Se irritan fácilmente. Se sienten solos incluso estando acompañados. Y lo más complicado es que muchas parejas se acostumbran a vivir así. La tensión se vuelve rutina. El malestar se vuelve normal. Como el ruido de una heladera vieja: molesta, pero después de un tiempo uno deja de notarlo. Hasta que alguien decide irse. Ahí aparece el shock. No porque la relación estuviera bien, sino porque el cambio obliga a aceptar algo que ambos venían evitando mirar. Separarse también puede ser un acto de mad...