Perspectiva
Con la esperanza de hacernos sentir bien, algunos oradores de la Nueva Era nos recuerdan que mucho antes de tener manos y piernas ya habíamos ganado una carrera en la que nos jugamos la vida contra 250 millones de espermatozoides. Es posible que eso sea cierto, pero desde un punto de vista holístico esa victoria es un desastre. Nosotros ganamos, sí, pero 249.999.999 perdieron. Y no sólo que perdieron, sino que perder esa carrera les costó la única esperanza que tenían de vivir. Si alguien se alegra por ese triunfo, demuestra ser un insensible. Dicen que cuando Buda llegó al cielo, los que ya estaban ahí organizaron una gran fiesta porque estaban a punto de darle la bienvenida a un santo. No quiero extenderme demasiado imaginando si en la fiesta habría palmitos y champagne, o apenas algunos músicos tocando arpas y muchas personas sonrientes vestidas de blanco. El asunto es que según cuenta la leyenda todos esperaban a Buda con mucha alegría, pero, para su sorpresa, El Il...