Siesta
Dormir una siesta nos acerca a la posibilidad de vivir dos días en uno. Volver a despertarse, el mismo día, renovado, es como tener una segunda oportunidad. El sueño es reparador. Resetea la consciencia. Al igual que en casi todas las áreas del acontecer humano, en lo relativo a estas escapadas oníricas diurnas también se recomienda la moderación. Una siesta es tan estimulante como beneficiosa, cuarenta son una exageración. Convertirían a una persona normal en una especie de zombi cabeceador que lo único que hace es buscar lugares en donde dormir. La evolución natural de esta práctica que celebra el descanso, la entrega y la aceptación, es la siesta en pareja. Cuando una pareja descansa al unísono, cuando decide elevarse al plano astral simultáneamente, la profundidad del sueño se multiplica exponencialmente. En este caso también se recomienda la moderación para mantenerse a salvo de los dos peligros que acechan a los enamorados que deciden entregarse a los braz...