Un vampiro extraterrestre
Producida como si fuera a recibir un Óscar, Patricia entró al ascensor y tocó el sensor del primer subsuelo. Allí la esperaba el Audi Q8 que sólo seis meses atrás le había regalado el hombre que estaba a punto de convertirse en su ex marido. «Te voy a sacar hasta las ganas de comer, pelotudo», pensó. No necesitaba el dinero, pero quitárselo le parecía la manera más fácil de hacerlo sufrir. Se miró al espejo y se alegró porque imaginaba que al verla él se preguntaría si no había cometido el error más grande de su vida. ¿Cuánto puede tardar un hombre maduro en aburrirse de su secretaria de veinte años ? «Si la veo, le paso por encima. Esa pendeja no merece mi respeto, pero tengo que aceptar que la odio con todo mi corazón», pensó. Unos segundos después, se abrieron las puertas del ascensor y ella empezó a caminar hacia la cochera en donde estaba estacionado el vehículo con el que pensaba atropellar a la joven que consideraba responsable por el fin de su matrimonio. Inte...