El lado oscuro de la fuerza
Un cohete no tripulado fue lanzado ayer en dirección a la luna. El propósito de la misión era recolectar muestras de suelo para así poder conocer un poco mejor la composición química de nuestro querido satélite. No llegó a salir de la atmósfera. Explotó en el aire y todavía no se sabe por qué. —Dentro de todo, mejor así. No hay mal que por bien no venga —dijo Martin, un afroamericano que se ocupaba de la limpieza de los baños de la NASA. —¿Por qué dices eso, Martin? —preguntó el Dr. Reynolds, encargado del proyecto. Con este accidente se ha perdido mucho dinero, e incontables horas de trabajo. —Precisamente por eso. No hay nada como el fracaso para estimular el espíritu humano. Si hubieran tenido éxito, en poco tiempo habrían perdido el entusiasmo. ¿Qué importa si la luna está compuesta de un material o de otro? El problema es que nos estamos aburriendo a escala cósmica, y ya ni Amazon ni Netflix pueden levantarnos el ánimo. Estamos a punto de matarnos en una g...