Tu vicio
Es una calurosa tarde de verano en Pinamar, deben ser la siete y media, estoy bailando sobre una mesa. Soy el mozo. El bar es de un amigo. La libertad artística que tengo para atender a la clientela es una de las atracciones del lugar. Estamos escuchando Jumping Jack Flash, a todo volumen. De repente, como si fuera una aparición de la virgen, pero en otro estilo, claro, llegó Charly García, con el Negro García López —que en paz descanse—, y una chica. Sin decir buenas tardes, me hace una propuesta: «Vos hacé de Jagger, yo hago de Richards». Acepto. El bar está en llamas. Acabado el tema, hacemos también el tradicional Simpatía por el Diablo, nos damos un abrazo y vamos a la barra, en donde ya están el Negro y la chica. A Charly se le ocurre organizar un concurso para ver quién toma más toc tocs. Nota: Los iniciados entenderán que no necesitó mucha imaginación para producir esa idea. El Negro me dice: "«no hay quién le gane». El asunto es que cuando se termi...