Abducidos por el inconsciente colectivo
La tentación de presentar un lienzo en blanco como si fuera una obra maestra existe hace mucho tiempo. Los pintores más sabios la resisten, claro, porque saben que ese gesto podría ser interpretado por los no iniciados como una burla y provocaría una reacción inmediata, surgida tal vez de su ignorancia, tal vez de su sabiduría inconsciente, que se expresaría más o menos así: "Ahí no hay nada. Eso lo puede hacer cualquiera". Y lo peor es que tendrían razón. Si un escritor o un pintor insistiera en presentar lienzos o páginas en blanco como si fueran grandes obras de arte, la gente les perdería el respeto rápidamente, incluso tal vez antes de que los autoproclamados artistas pudieran ganárselo, y los despreciarían o ignorarían del mismo modo en que uno ignora o desprecia todo aquello que no conoce, o conoce y no le interesa. Acá estaba leyendo el caso de un mecánico canadiense que después de estar casado durante 23 años con una mujer con la que tenía siete hijos se dio c...