Libres como el viento
—Para entender lo que está pasando, es imprescindible aclarar algunos conceptos—, dijo El Coreógrafo del Silencio. Yo estaba jugando al ajedrez contra la computadora. Había elegido un adversario de nivel intermedio-bajo al que por lo general le gano sin mayores complicaciones. Necesitaba una dosis de triunfo, pero no tanto como para no preguntarle de qué conceptos estábamos hablando y permitirle así que iniciara su discurso con la ilusión de que alguien lo estaba escuchando. —¿Qué conceptos?—, pregunté. —Conceptos que damos por sentados y sobre los cuales construimos nuestra interpretación de la realidad como si fuera un rascacielos sin darnos cuenta de que es apenas un castillo de arena. Fíjese en esto: "para entender lo que está pasando", supone, por lo menos que "algo está pasando". Eso es algo que a nadie se le ocurre discutir. Llamémoslo existencia, día a día, Dios, o como usted quiera. Cualquier persona más o menos atenta acepta que, aunque no sepa bien de qué...