Ciberatletas
En algún momento tenía que pasar. El espíritu competitivo estaba destinado a encontrarse con la tecnología para producir su hijo bastardo: el ciberatleta . Así como los discos de vinilo son cosa de coleccionistas, y el CD ya es un formato incómodo para la mayoría de los jóvenes, pronto los jugadores de fútbol y las patinadoras artísticas serán cosa del pasado. Llegó la hora de los ciberatletas. Alejándose cada vez más de las costumbres y necesidades del cuerpo físico, estos neoguerreros se enfrentan en brutales batallas en las que el único riesgo que corren es el de contraer una tendinitis. Sin embargo, sus torneos y competencias virtuales ya tienen más espectadores y fans que sus contrapartes físicas. Como publicitar en ese medio es más fácil, ya cuentan con el apoyo de muchas empresas que entienden que las carreras de autos fosforescentes que se transforman en rinocerontes con escopetas son más baratas y producen mejores resultados comerciales que las costosas y anti...