Modo incógnito
Inicié sesión en modo incógnito porque no sabía qué buscaba, pero sentía que necesitaría mantenerlo en privado, al menos por un tiempo. Se ve que de alguna manera intuía que me quería buscar a mí mismo. Si bien estaba convencido de que no existía algo más ridículo que buscarse a uno mismo, me preparaba para hacerlo. Era una época en la que sufría de grandes contradicciones. Cuando abrí el buscador, no supe qué hacer. Después de mirarlo por algunos minutos, decidí empezar por lo obvio: —¿Quién soy yo? —pregunté. —Cerca de 1,920,000 resultados (0.57 segundos) —respondió. Comprendí que si encontrar la respuesta que buscaba dependiera de mi capacidad de analizar toda la información disponible en esos casi dos millones de resultados, sería muy improbable que tuviera tiempo de averiguarlo en esta vida. —¿Qué tengo que hacer? —insistí. —Cerca de 46,300,000 resultados (0.56 segundos) —respondió. La cosa se ponía cada vez peor. Con algo de miedo de que mi próxima pregunta pr...