Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2020

Las aventuras de una rata de laboratorio

Imagen
Había un vez una rata que tuvo la suerte (o la desgracia) de haber nacido en un laboratorio. Su infancia fue de ensueño, junto a su madre y sus hermanos, en un entorno higiénico y protegido, jugaba y se alimentaba como si fuera una princesa que desconociera las dificultades a las que a menudo deben enfrentarse otros representes de su especie. Su destino, como podrás imaginar, cambió en el mismo momento en que alcanzó la edad necesaria para participar de todo tipo de experimentos. Separada de su familia, y debiendo enfrentar pruebas que no podría ni siquiera haber soñado en sus más espantosas pesadillas, conseguía mantenerse de buen humor recordando aquellos días dorados en los que la vida le sonreía desde que prendían las luces hasta que las apagaban. Debido a su buena salud, y a su extraordinaria vitalidad, fue elegida para la prueba más difícil: encontrar la salida de laberintos cada vez más complejos .  Los primeros, claro, eran sencillos, y tenían como único objetivo que compre...

El origen del universo

Imagen
El tiempo era un trapo de piso invisible desplazándose sobre una superficie de cristal. Vos y yo estábamos inmóviles, como fotos perdidas en una casa abandonada.  Yo más inmóvil que vos, porque vos creías que tenías toda la eternidad por delante, pero yo tenía la urgencia de los que sienten que la cantidad de días de los que disponen es limitada.  Por eso estaba tan quieto.  Quería engañar a la muerte, pasar desapercibido.  Si llegaba un pensamiento, no lo reconocía, hacía de cuenta que había llegado a otro cerebro, a otro mundo.  De ese modo, como si fuera un avestruz que ante el peligro esconde su cabeza en la tierra con la esperanza de que no lo encuentren, creía estar a salvo de lo inevitable. Nota: sólo para que quede en actas, digamos que cuando digo "yo" estoy hablando en sentido figurado. Con ese nivel de quietud, no había ni yo, ni tú, ni nosotros, ni vosotros, ni ellos. La verdad es que nos habíamos diluído en ese vacío eterno en el que flotan las est...