25 sesgos cognitivos - A ver cuáles tenés...

Los 25 sesgos cognitivos son patrones sistemáticos de desviación en el juicio humano que afectan cómo percibimos, interpretamos y tomamos decisiones. Un sesgo es una tendencia, una inclinación, algo que hace que actuemos de determinada manera sin ser necesariamente eficaz o tener una justificación correcta.

Sesgo de confirmación: Buscamos y priorizamos información que confirme nuestras creencias existentes, ignorando o minimizando evidencia en contra.

Efecto anclaje: Dependemos demasiado de la primera información recibida (el "ancla") al tomar decisiones.

Sesgo de disponibilidad: Sobreestimamos la probabilidad de eventos basándonos en lo fácil que es recordarlos. (Hubo dos accidentes de avión, creo que todos los días ocurre uno. Alguien ganó la Lotería, ahora ganar parece más fácil)

Sesgo de representatividad: Juzgamos la probabilidad de un evento basándonos en cómo se ajusta a un estereotipo existente.

Efecto halo: Una característica positiva o negativa influye en nuestra percepción general de una persona o cosa. Es linda, debe ser buena.

Aversión a la pérdida: Tememos más perder algo que valoramos que ganar algo de valor similar.

Efecto de arrastre: Tendemos a hacer o creer cosas porque muchas otras personas lo hacen.

Efecto Dunning-Kruger: Personas con poca habilidad o conocimiento sobreestiman sus capacidades.

Sesgo de optimismo: Creemos que es menos probable que cosas negativas nos sucedan a nosotros.

Efecto del costo hundido: Continuamos invirtiendo en algo porque ya hemos invertido, incluso si no tiene sentido.

Efecto de encuadre: Las decisiones están influenciadas por cómo se presenta la información.

Sesgo de autoservicio: Nos atribuimos los éxitos a nosotros mismos y los fracasos a factores externos.

Sesgo retrospectivo: Creemos que eventos pasados eran más previsibles de lo que realmente eran.

Sesgo de la normalidad: Subestimamos la posibilidad de que ocurra un desastre porque es raro.

Sesgo de información: Buscamos más información de la necesaria, pensando que nos ayudará a tomar mejores decisiones.

Efecto del falso consenso: Creemos que nuestras opiniones son más comunes de lo que realmente son.

Sesgo de confirmación retrospectiva: Reinterpretamos información pasada para alinearla con información nueva.

Sesgo de la escasez: Damos más valor a algo que percibimos como limitado.

Sesgo de atención: Prestamos más atención a cierta información mientras ignoramos otra.

Efecto de familiaridad: Preferimos lo que nos resulta más familiar.

Efecto de superioridad ilusoria: Tendemos a pensar que somos mejores que la media en ciertas habilidades o cualidades.

Sesgo de resultado: Juzgamos una decisión basada en su resultado, no en la calidad del proceso de decisión. Imagina que alguien invierte todos sus ahorros en una acción de alto riesgo y obtiene grandes ganancias. Al observar el resultado, podrías pensar: "¡Qué buena decisión tomó esa persona!" Sin embargo, la decisión fue arriesgada y podría haber llevado a una gran pérdida. Juzgarla solo por el resultado exitoso ignora el hecho de que el proceso de decisión fue imprudente.

Efecto de la falsa unicidad: Subestimamos cuántas personas comparten nuestras habilidades o valores positivos. El sesgo de falsa unicidad te lleva a creer que tu comportamiento es más raro o especial de lo que es. Este sesgo puede hacernos sentir más únicos o especiales de lo que somos en ciertos aspectos, lo que a veces puede reforzar nuestra autoestima, aunque no siempre refleje la realidad. 

Sesgo de Statu Quo: Preferimos que las cosas permanezcan como están.

Ilusión de control: Sobreestimamos nuestra capacidad para controlar eventos.

Comentarios

Entradas populares

Cómo practicar las Siete Leyes Espirituales del Éxito

El amor en la Zona de Confort - Por qué es tan difícil salir

Esposas chinas